RECICLAJE Y APROVECHAMIENTO DE LA MADERA COMO PROPUESTA INNOVADORA.

En Bogotá las empresas de explotación de madera, de fabricación de muebles y otros productos de madera generan altos niveles de residuos de madera que no son aprovechados o en un bajo porcentaje, por lo que son dispuestos en el servicio de aseo y enterrados en el relleno; lo cual genera una perdida potencial de generación de Biomasa de madera y reúso de este material. Según la tesis de Rubén Canasteros (Universidad Distrital 2014), los procesos que más generan desperdicio son las operaciones de corte y pulido o lijado, con un 36% de desperdicios del total de la madera procesada, de Cedro, Sajo, Pino, Flormorado, Cerezo y Roble principalmente; dando como resultado una oferta aproximada de madera reciclada de 8.787.645 kg o 8.181,6 toneladas de residuos de madera del sector de manufactura y muebles por año.

En relación con los residuos domiciliarios que son dispuestos en el relleno sanitario producto de las rutas de aseo, según el PGIRS de Bogotá en la actualización del año 2016, en la caracterización de los residuos en el sitio de la disposición final de acuerdo con en el titulo F del RAS en área urbana, el porcentaje en peso por material, la Madera representa un 2,58% del total de los residuos dispuestos.

Tomando como base la generación diaria  de residuos en Bogotá, 6.300 toneladas (UAESP 2018), se cuenta con una producción diaria de madera domiciliaria o residencial de 162,5 toneladas, al mes una proyección de 4.876 toneladas y anual de 58.512 toneladas que sumadas a las generadas por el sector mueblero; se puede decir que anualmente se generan   66.000 toneladas de residuos; de las cuales en diferentes procesos de reutilización y generación de productos de la madera reciclada se están trabajando cerca del 10% del total, quedando un alto porcentaje de madera o biomasa sin aprovechar.

MADEANDINA como empresa ambiental, está comprometida con el procesamiento, reutilización y aprovechamiento de la madera reciclada en diversas líneas de trabajo que va desde la producción de muebles, la generación de bioenergía y productos alternativos de la madera, para contribuir con la disminución de este material dispuesto en el relleno o en las zonas verdes y públicas de la ciudad.   

LA FORMALIZACIÓN DEL APROVECHAMIENTO DE RESIDUOS CON LAS ORGANIZACIONES DE RECICLADORES

Como es bien sabido, en los últimos años se han fortalecido las organizaciones de recicladores de oficio con base en su lucha histórica, buscando consolidarse como operadores o prestadores de la actividad de aprovechamiento de materiales como vidrio, papel, cartón, metales, madera, toda clase de plásticos y orgánicos, para su reutilización en procesos industriales.

Es así como la Corte Constitucional, ordenó a la Alcaldía Mayor de Bogotá – UAESP mediante Sentencia T-724/2003 y Autos 275/2011 y 084/2012, generar un proceso de fortalecimiento de las capacidades a los recicladores de oficio de Bogotá para la prestación de la actividad de aprovechamiento; mandato que se formalizó en el Decreto 596 – 2016 MVCT y la Resolución 276 de 2016 MVCT, en los cuales se ordena la regularización de sus organizaciones ante la Superintendencia de Servicios públicos, con una progresividad en el cumplimiento de la norma en 7 etapas un periodo de 5 años a partir de la inscripción del RUPS.  

Bogotá y alrededores cuentan con más de 118 organizaciones de recicladores inscritas como prestadoras, que asocian 17.296  recicladores  (Semana – UAESP 2020), quienes acceden a la tarifa de aseo; algunas han sido beneficiarias del desarrollo de proyectos de la UAESP y Alcaldías Locales; sin embargo este esfuerzo no ha sido suficiente para la restructuración que requieren las organizaciones para su supervivencia como operadoras del aprovechamiento; que entre otras deberán cumplir con:  El catastro de usuarios, la configuración y atención de micro y macro rutas y control de las mismas, programas de educación ambiental y del servicio, atención al sistema PQR, el funcionamiento de ECAS, la implementación de flota de transporte y la inclusión de los recicladores en las labores propias de la organización, todo  esto enmarcado en el Programa de Aprovechamiento de cada organización.

MADEANDINA buscando apoyar el proceso de regularización y formalización de las organizaciones de recicladores presta sus servicios como asesores y consultores para la restructuración empresarial, la implementación de rutas con su cartografía, la elaboración de planes, programas y proyectos necesarios para el cumplimiento de requisitos normativos; con un nivel profesional y de conocimiento del tema y de su reglamentación

LA RECOLECCION DE RESIDUOS Y LIMPIEZA UN GRAN RETO PARA BOGOTA

Hacer más eficiente la recolección de los residuos sólidos en Bogotá actualmente es un reto para la ciudad. El contrato de recolección y transporte de residuos no aprovechables está a cargo de 4 empresas, que divide a Bogotá en áreas de servicio exclusivo; aparte se tiene un operador de RCD que trabaja un volumen de material a monto agotable sobre el valor del contrato; la limpieza de zonas de ronda de los ríos, quebradas y canales y otras áreas de importancia ambiental está a cargo de la EAAB, que terceriza esta tarea con Aguas de Bogotá mediante convenios interinstitucionales que usualmente no tienen cobertura total en la ciudad y finalizando esta la recolección de llantas que tiene una particular forma de recolección, es la Secretaría Distrital de Ambiente la que coordina con el sistema Rueda Verde la recolección de llantas de acuerdo con la disponibilidad de vehículos y rutas de esta empresa.


Teniendo en cuenta esta división de dolientes, operadores y contratistas que presenta la ciudad en materia de recolección y transporte de los residuos sólidos; y ante el aumento de puntos críticos o la generación de montones de residuos revueltos o mixtos en espacio público, se presenta regularmente el caso donde no se puede identificar claramente el responsable de la recolección, dada la mixtura de los residuos, por lo que en la mayoría de los casos los residuos permanecen durante días y en algunos casos semanas generando su impacto visual y ambiental a los ciudadanos, hasta que se interviene con alguna autoridad de control o territorial como las Alcaldías Locales.

Así, la degradación por residuos de zonas verdes, parques, rondas del río, humedales, equinas de los barrios  y espacio público en general, presenta un grave problema ambiental no solo con la proliferación de vectores sino con la configuración de zonas inseguras e insalubres para la ciudad, generando una sensación de descoordinación por parte de las entidades públicas encargadas de garantizar el aseo en la ciudad y el manejo integral de los residuos sólidos, así como la ineficiente administración de los recursos de tarifas por este servicios, que se gasta todo pero no muestra los mejores resultados.  

MADEANDINA como empresa con responsabilidad y conciencia ambiental, apoya la recolección, el aprovechamiento y disposición final de materiales aprovechables como orgánicos, papel, cartón, plásticos y madera, para su reutilización en los procesos industriales propios y de otros sectores, en cooperación con organizaciones de recicladores de oficio, al igual que impulsa programas de consumo responsable y la coordinación con entidades públicas para lograr el manejo integral residuos sólidos en nuestra ciudad y en el resto del país; buscando disminuir la generación de residuos el uso y aprovechamiento de los mismos.

EL RELLENO SANITARIO UNA TECNOLOGIA OBSOLETA Y COSTOSA PARA LA CIUDAD

La  técnica de enterramiento de residuos es obsoleta en la gran mayoría de paises del mundo, dado que se estan enterrando materiales aprovechables, residuos de diferentes densidades y tiempo de degradación y la ocupación de grandes extensiones de tierra que se inutilizan por grandes periodos de tiempo; esto hace que el proceso sea ineficiente, riesgoso por los continuos deslizamientos, la generación de gases, lixiviados, olores ofensivos, proliferación de vectores de enfermades y el impacto ambiental negativo a las fuentes hídircas y la tranformación del paisaje de manera permanente.

Siendo el relleno sanitario Doña Juana la unica opción de Bogotá  para la disposición final de sus residuos, cuenta con cerca de 420 has, ubicado en al vereda Mochuelo Bajo y con una proyección de ampliación en la vereda Mochuelo Alto de 120 Has (Decreto 190 de 2004 POT) recibe diariariamente un promedio de 6.300  toneladas (UAESP 2018), de residuos ordinarios o domiciliarios. A lo largo de su vida útil este relleno ha presentado 4 derrumbes, el mas memorable fue el del 28 de septiembre de 1997, que como compensación por los daños causados a la ciudadanía aledaña el Distrito esta pagando un poco mas de 227 mil millones de pesos y el ultimo derrumbre acaba de ocurrir el 18 de abril del 2020, confirmando la necesidad de cambiar de tecnología de disposición final para la ciudad.   

Como vecinos del relleno sanitario quedan barrios de Ciudad Bolívar como Barranquitos, Esmeralda, Paticos, Potreritos y las veredas de mochuelo Alto y Bajo y Quiba Baja y Alta, en Usme los barrios Aurora I y II, Marichuela, Las Quintas, Valles de Cafam, Monte Blanco entre otros, comunidades que soportan diariamente la afectación directa y permanente, por la presencia de roedores, moscas, olores ofensivos lo que ha llevado a diversas protestas por parte de la población aledaña, quienes reclaman el pago a los daños causados a la salud, al ambiente, el cierre del relleno y la implementación de tecnologías de manejo limpias y amigables con el ambiente como la gasificación, la termolisis, el compostaje de la materia organica, entre otros.

MADEANDINA considera necesario avanzar en varios frentes, uno las campañas de consumo responsable, de separación en la fuente y dos, la apertura de nuevos procesos de transformación de residuos que no se reciclan actualmente, pero que presentan un alto potencial de reuso y aprovechamiento en varios procesos industriales, artesanales y de manufactura, como el caso de la madera por ello ha implementado varias lineas de producción y desde allí aporta a la disminución de volumen de este material en el relleno sanitario Doña Juana.

LE APOSTAMOS A LA DISMINUCIÓN DE LA DEFORESTACIÓN EN COLOMBIA

En Colombia el sector maderero ha tenido un papel importante en el desarrollo económico  con un aporte al PIB anual que va desde el 6% hasta casi el 10% desde el año 2004 al año 2008 (DANE), Colombia cuenta con 568.769 hectáreas con producción forestal; según el Ministerio de Agricultura 2019, con la movilización de más de 1.493.749 metros cúbicos, de madera comercializada durante el primer semestre del año 2019, lo cual representó un crecimiento del 33% respecto de la producción del año anterior, siendo los mayores productores los departamentos de Antioquia, Cauca y Caldas.

Según reporte del Ministerio de Agricultura para el 2011 el 84.1% del volumen de madera en bruto que consumió el país procede de bosques naturales, el 12,4% de plantaciones forestales y el restante 3,5% de maderas importadas; con un reporte del Ministerio de Ambiente de deforestación en 2017 de 219.973 hectáreas y en 2018 de 197.159 hectáreas, aunque presenta una reducción sigue siendo una cifra importante, principalmente en los departamentos de Amazonas, Putumayo y Caquetá.

El uso de la madera, se calcula que un 56.1% es para construcción, un 17.7% en muebles, un 7.3% en embalajes, un 3,9% en guacales, un 3.1% en carrocerías, un 2% en estibas y en otros productos un 8,9% (Minagricultura 2005); siendo Bogotá la ciudad con más alto consumo de madera, con cerca el 40% de la producción nacional de muebles, siendo esta la industria con mayor cantidad de desperdicios, alrededor de 30% de desperdicios por tonelada consumida, cerca de 8.747.646 kg al año de biomasa de maderas como pino, sajo, flor morado, entre otros.

Por lo anterior, para MADEANDINA es importante fomentar la implementación de las plantaciones forestales con fines comerciales y el consumo de volúmenes de madera reciclada en más líneas de producción industrial de la madera, de tal manera se contribuya a la disminución de la deforestación indiscriminada de los bosques naturales que genera sequias y desequilibrios de los ecosistemas naturales y del clima en las regiones de Colombia.